Avisar de contenido inadecuado

Upata En Metáforas: Feliz Cumpleaños

{
}

Evolución histórica de Upata

De Villa de Españoles a ciudad multiétnica

La Villa de San Antonio de Upata, tuvo tres intentos de poblamiento por parte de los capuchinos catalanes. Estos religiosos tuvieron a su cargo la administración de las misiones del Caroní, por Real Cédula de la Corona Española.

En la zona donde hoy se levanta la ciudad habitaban indígenas guayanos, caribes y pariagotos, quienes fueron exterminados, huyeron, o resultaron absorbidos por el mestizaje, hasta el punto de que hoy su recuerdo se limita al de algunos sonidos y palabras. Entre esos fonemas o sonidos destaca "up ata", que significaría Mi Tierra traducida al castellano. Upata además la han traducido poéticamente como "Rosa del Bosque", este nombre lo divulgó el guariqueño Celestino Peraza en su libro Leyendasdel Caroní, y correspondía al de una hermosa princesa, muerta trágicamente por su amor al conquistador Antonio.

El primer intento de fundación de Upata data de 1728, pero ese esfuerzo no fructificó. Posteriormente en 1739 la fundan nuevamente bajo el patronato de la Virgen de la Candelaria, pero las penurias, enfermedades y el ataque de los indígenas insurrectos terminó por derrumbar la aspiración de los capuchinos de levantar en estos dominios una Villa de Españoles.

A pesar de este fracaso los intentos de fundación continuaron, los padres capuchinos catalanes necesitaban establecer un centro administrativo y de controlcivil sobre las comunidades o misiones indígenas que se levantaban bajo su juridicción, desde Barceloneta, o La Paragua, pasando por la costa del Caroní, las riberas del Orinoco, las llanuras del Yuruari, hasta las selvas de Tumeremo y los extremos de Imataca. Y Upata, por su fresco clima, bondad de su aire y estratégica ubicación, era el sitio indicado para tal fin.

Fue un 7 de julio de 1762 cuando de manera definitiva se plantó la cruz sobre el Valle del Yocoima y se consolidó el procesode fundación de la hoy ciudad de Upata, con el nombre de Villa de Españoles de San Antonio de Upata. Los misioneros que la fundaron fueron Jaime de Anglesola y Domingo de Olot, de quienes muy poca referencia se hace en los textos de historia y cuyas huellas apenas se conocen.

Familias catalanas y canarias, así como indígenas, conformaron los primeros habitantes este valle, pero a pesar de la frescura del clima, y las bondades de su ubicación estratégica, Upata no logró en esos tiempos convertirse en un centro poblado de importancia en el concierto regional y nacional, debido a su lejanía y a la pobreza de sus habitantes, que no contaban entonces con mayores riquezas, sujetos como estaban al control religioso sobre las actividades económicas. (Tomado de Monografías.com realizado por Lic. Juan Ruiz Correa)

A continuación les presentamos un hermoso poema dedicado a Upata escrito por mi hermano el periodista Juan Ruiz Correa.

LA UPATA QUE SE FUE

Por supuesto la de las puertas abiertas, sillas y conversatorios en el frente silencioso.
La de los juegos infantiles, conchas, librao, trompos, cometas y boliches
La de los guaricongos danzantes, tricolores y juguetones
La de Pantaleta, con sus burros tristes y sus perros andrajosos, vendiendo estierco y profiriendo palabras intrincadas con su voz grave adornada con su solemne paltó no menos oloroso.
La de la Llorona que jamás lloró y el chivato que jamás se dejó ver, pura fantasía de pueblo
La de las Brujas que trepaban ramas en actos de equilibrismo en noches sombrías y al otro día iban presurosas a pedir sal, siempre las estuvimos esperando pero siempre fueron esquivas
La del tapón del Burro, La Viuda, Laguna Larga y el Dique, fuentes o depósitos de agua, acabados, arruinados por el progreso y ecocidas sin escrúpulos
La de los pocicles y la leche cruda y errante vendida a puerta de casa
La de la Perfecta y su azulado coche de reparto distribuyendo camisas, pantalones y trajes perfectamente planchados.
La de Capulina y su bar céntrico, la del Principal y el Caney, la de Polaco y Carmelo Los Compadres abriendo espacios para la parranda
La de los aguinaldos decembrinos, cuatro en mano, balde tamborero y desafinadas voces de muchachos pedigueños. “deme mi aguinaldo aunque sea un centavo”
La del helado de moriche, cada vez más escaso, la del almedrón y el mango besito, burrero, trinitario, nombres olvidados hoy por la moderna muchachada
La de los cines Bolívar, paraiso de películas chinas y mexicanas, la del Principal y el Canaima, diversión suprema en aquellos tiempos silenciosos.
La de las inolvidables orquestas, los Hermanos Bracho y su Maracaibo 5, Tilo, Banda X de El Pao de rotundo éxito en Upata.
La Upata de la inocencia, la vecinita mostrando su picardia y jugando al papá mamá por patios y salas, en ausencia de los celosos padres
La Upata de los bachacos culones, todo un carnaval en junio, al amparo de inviernos fortísimos, alimentos para la maldad infantil, víctimas de quemas inquisitoriales en envases de vidrio
La de los tari tari, los cigarrones, los congorochos, los feos tuqueques y las taras verdosas.
La de las latas de sardina y leche convertidas en prodigiosos coches, carromatos, trenes y carritos chocones, rines, cauchos, zapatos, imitando automóviles.
La de la hoja del cedro pisoteada arrojando su perfume fétido, provocando la estampida de la clase de turno, la del Babandí milagroso para rescatar virilidades fallidas, hoy extinto ante los empujes de la farmaceútica industrial y por culpa de quemas y talas irracionales.
La de las corridas de burras, viejo deporte varonil fallecido a Dios Gracias
La de los sapitos lipones, émulos de peces extraños, la de las viejas y guabinas, especímenes de agua dulce para los acuarios de niños pobres
La de los paseos al Corozo, desde abajo se veía la gente como hormiga trepándolo por su frente para coronarlo de cruces, flores, caratillo y la infantable agurdiente.
La de la calle Independencia que nacía allí al lado del Hospital Gervasio Vera Custodio y se esparramaba hasta La Romana en una linea carretera pueblerina, estrecha y poco transitada.
La de los carrizales utilizados como escondites y rines de boxeo, provocando luego picor, prurito para rato, a veces peligrosos refugios de picos de botella causantes de no pocos accidentes infantiles.
La de la cueva del Toro y su candado inexistente, la de los pasillos o túneles que comunicaban ficticiamente Toro con Corozo, la de los cristofués acusando a Cristo y los teu teu alcaravanes delatando a las muchachas embarazadas
La de la Semana Santa silenciosa, sagrada, sin carne, sin baños, sin paseo, sin música, sin nada, sólo el culto al Señor y su Pasión, apenas excusa para el juego de parapara al lado de la procesión.
En fin Upata es pasado y es historia sencilla de las cosa, expresión feliz de nuestro inmortal poeta caraqueño Aquiles Nazoa.

El poeta Daniel Ruiz como ya es tradición le dedica unas metáforas a Upata en sus 248 años de fundada.

 http://stc.obolog.net/multimedia/fotos/687000/686281/686281-268536.jpg

Upata es un pie desnudo de mujer

besando el  lodo

en un atardecer nostálgico

al son de chicharras Ponribilin

 

Upata es la palabra que arma

Canto de grillos

Como collares

Para  prenderlos en el cuello

De una ceiba noctambula

 

Upata  es un presentimiento

Bañado de rocas

Zurcidas en el valle sabana de su desandar

 

Upata es un corazón ave carpintero

 Picoteando sarrapias  en su vuelo etéreo

 

Upata es un  revolotear de aves

Paraulateando en el corazón distante

De  aquel  que abandonó su  lar

 

 Upata es un ave  lapislázuli que traza trinos

En el cielo curvo

 

Upata es una bandada de periquitos

Con la cara sucia

Manchada de arcilla

 

Upata es una estrella  fabuladora

contándole cuentos a un grillo noctámbulo

 

Upata es una dama vestida de encajes

esperando serenatas de gallos 

 

Upata pinta voz de silencios

Sus atardeceres  sueltan un collar de

caracoles

y  su río lázaro  nada la puerta del sol

mientras llora trinos que tiritan turbios

Upata se ríe como una jaula sin voces

y escribe ojos como frutas

Su pie sigue el tenor de los conciertos matutinos

Upata juega como un lagarto en la niebla

 Y evoca sonidos sin ecos sin lamentos 

  Daniel Ruiz Correa

{
}
{
}

Comentarios Upata En Metáforas: Feliz Cumpleaños

exelente poema daniel como muchos saludos a todos en especial al luis q se acuerde de cumanacoa lo extraña
 
jose sanchez jose sanchez 09/07/2010 a las 23:39
Bueno, tenía la deuda de pasar por acá... Me alegra que el amor por el terruño se haga palabra.
Afectos mil.
Nazareth Nazareth 13/07/2010 a las 16:54

Deja tu comentario Upata En Metáforas: Feliz Cumpleaños

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre